7 de September del 2013

¿Cúando debemos reemplazar el material de Escalada?

Los meses de verano suelen ser de desgaste máximo para nuestro material de escalada, pues es cuando más uso hacemos de él, pero no pensemos que el tiempo durante el cual no lo estamos utilizando no cuenta a la hora de desecharlo, pues no solamente se degrada con el uso.

Distintos factores influyen a la hora de reemplazar el material de escalada: el cuidado que le demos después de su uso, el desgaste al que lo sometamos y la vida útil indicada por el fabricante. Por vida útil se entiende el tiempo de almacenamiento antes de la primera utilización más el tiempo de utilización.

LAS CUERDAS:

El tiempo de almacenamiento en buenas condiciones es de 5 años antes de utilizarse por primera vez sin afectar a su futuro tiempo de utilización.
En cuanto al Tiempo de utilización recomendado:

-          Utilización diaria e intensiva: 1 año.

-          Utilización semanal e intensiva: 2 años.

-          Utilización diaria en temporada e intensidad media: 3 años.

-          Utilización semanal en temporada e intensidad media: 5 años.

-          Alguna utilización durante el año de intensidad media: 7 años.

-          Utilización muy ocasional de poca intensidad: 10 años.

Por supuesto se trata de tiempos de utilización indicativos, puesto que una cuerda puede ser destruida en su primera utilización. Una vez presencié cómo un amigo utilizaba una navaja para desembalar su cuerda recién comprada con la mala fortuna de propinarle un tajo en dicho proceso!

Es imprescindible también que realicemos periódicamente una revisión de la misma para decidir cúando es necesario cambiarla. Aprovechando el momento en que la plegamos podemos hacer una doble inspección (visual y mediante el tacto) que nos permitirá localizar puntos donde pueda haber piques en la camisa, zonas más blandas al tacto que pueden significar deslizamientos de la camisa sobre el alma, o puntos de la cuerda que hayan sufrido repetidas caídas de factor considerable.  Un almacenamiento apropiado entre utilizaciones es esencial, si se guarda (sin usar) en un lugar limpio y seco, pueden durar bastantes años, pero perderán elasticidad y parte de sus propiedades dinámicas.
 

Recuerda siempre que los diámetros gruesos (10,5mm por ejemplo) duran un año más de media que las más finas (10 mm o menos). Y que si eliges comprar cuerdas de mayor longitud, 70 u 80 metros, favorecerá que cuando empiecen a dar señales de desgaste, podáis cortarle 4-5 metros por cada extremo y alargar así su vida, ya que las cuerdas sufren mayor deterioro en los cabos.
 

La vida útil depende de la frecuencia y de la forma de uso. Los esfuerzos mecánicos, los rozamientos, los rayos UV y la humedad degradan poco a poco las propiedades de la cuerda. Debemos subrayar que, con el uso, la longitud de la cuerda puede disminuir hasta un 10% a costa de aumentar su diámetro y que una cuerda que en su día era de 10.5 mm. puede llegar a los 13 o 14 mm, pidiendo a gritos el cambio.

La cuerda tiene que darse de baja lo antes posible:

-          Si ha detenido una caída importante, de factor próximo a 2.             

-          Si al inspeccionarla, el alma está dañada.

-          Si la funda está muy gastada.

-          Si ha estado en contacto con productos químicos peligrosos.            

-          Si hay cualquier duda sobre su seguridad, un signo claro de vejez de una cuerda es la pérdida de elasticidad, y por tanto la pérdida de su capacidad de absorber las caídas.

Un signo claro de vejez de una cuerda es la pérdida de elasticidad, y por tanto la pérdida de su capacidad de absorber las caídas.

Otro dato curioso a tener en cuenta es el efecto de los agentes naturales como el sol y la humedad en las cuerdas.

Las cuerdas de escalada se fabrican con fibras de materiales poliméricos como la poliamida, el poliéster o el polipropileno. Estos materiales presentan una combinación de propiedades que los hace muy interesantes para esta aplicación. Por un lado, las fibras trenzadas de estos materiales aportan una resistencia mecánica suficiente para soportar cargas estáticas de hasta 2 toneladas en cuerdas simples. Por otro lado, poseen una elasticidad y un alargamiento a la rotura suficiente para absorber de manera progresiva la energía generada por el impacto de una caída sin generar daño en el escalador.

Sin embargo, los materiales poliméricos, al igual que todos nosotros, no son perfectos. Por ejemplo, la radiación ultravioleta es capaz de romper de manera lenta pero progresiva las cadenas poliméricas y provocar reacciones químicas que producen un aumento de fragilidad del material. Sí, sólo con “tomar el sol” las propiedades de las cuerdas de escaladas se degradan.

Además, algunos materiales poliméricos, como las poliamidas, son higroscópicos. Significa que el material tiende a absorber humedad; la cual produce en materiales como la poliamida una disminución de la resistencia mecánica del material.

Explicamos esto para que entendáis que la recomendación de los fabricantes en la caducidad de los materiales está justificada en parte también por el análisis que efectúan sobre las propiedades de los materiales con los que se fabrican las cuerdas de escalada. No se trata de un truco para vender más cada pocos años.

EL ARNÉS:

En condiciones correctas de almacenamiento un arnés puede conservarse durante 5 años antes de su primer uso, y el tiempo máximo de utilización es de 5 años. Evidentemente esto dependerá de la intensidad y el medio en que se utilice el arnés: arena, nieve, hielo, humedad, roces...pueden acelerar considerablemente el desgaste de un arnés.
Si hemos sufrido una caída importante (factor próximo a 2) o si durante una de las revisiones que debemos realizar, como mínimo una después de cada utilización, detectamos un deterioro que pueda reducir la resistencia o limitar su funcionamiento, debemos retirar el arnés aunque sea el mismo día que lo estrenamos.

El envejecimiento del arnés se produce sobre todo en el punto por donde la cuerda pasa por las perneras y en el anillo ventral, por tanto son puntos a los que deberíamos prestar una especial atención.

EL CASCO:

 En principio, los fabricantes recomiendan cambiarlos cada tres o cinco años pero está claro que debemos cambiarlo si sufre un golpe grande, o muestra fisuras importantes. Si exceptuamos las caídas de piedras, una de las causas más comunes del deterioro de un casco es el maltrato sistemático al que le sometemos, dejándolo en cualquier parte y golpeándolo contra todo cuando lo llevamos colgado o por fuera de la mochila.
Los modernos cascos de "espuma", fabricados en polietileno son muy ligeros pero significativamente más sensibles a los golpes e incluso a sentarnos sobre él para estar más cómodos ya que
según últimos estudios se comenta que se deforma la estructura interna del mismo, y pierde resistencia.

LOS MOSQUETONES:

El mosquetón puede sufrir la llamada fatiga de material, y la aparición de micro fisuras que no podemos controlar a simple vista.
Como reglas generales, un mosquetón lo cambiaremos si ha sufrido caídas importantes, o caídas moderadas en posición de trabajo incorrecta, y siempre que se nos caiga desde altura. Siendo un poco estrictos, deberemos retirar los mosquetones que no cierren bien. Probaremos tres o cuatro veces, y si el cierre no responde deberíamos desecharlo.
Debido al uso continuado sobre todo en escalada deportiva, se producirán acentuados surcos en los bordes del mosquetón curvo del exprés debido al roce continuado de la cuerda (como podemos ver en la foto) Estos surcos pueden ser más o menos romos o incluso tener filos cortantes haciendo que una caída resulte fatal por la posibilidad (demostrada en pruebas de laboratorio) de cortarse la cuerda.
Un mosquetón que caiga al suelo desde altura debe descartarse automáticamente; siempre lo podremos utilizar para colgar las zapatillas, los empotradores o cualquier otro uso que no sea de seguridad. ¡Aunque a simple vista parezca que esté bien!
Vigilad también las muescas o cortes que pueda tener un mosquetón debido al trabajo intensivo sobre los bordes de las chapas, clavos, o cables de los empotradores. Esas mismas muescas si son grandes pueden erosionar la cuerda debido al roce continuo.

Una duración prudente para mosquetones con un uso adecuado y en condiciones visiblemente óptimas es de 10 años a partir de la fecha de su primer uso.

Ni qué decir que “Al loro” con el uso de las cintas permanentes en vías de dificultad.

MATERIAL TEXTIL:

Con material textil nos referimos a cintas planas, aros, cordinos y cintas exprés…incluidas las de friends y empotradores.

Para las cintas exprés y anillos de cinta el tiempo de almacenamiento recomendado es de 5 años, en cambio el tiempo de utilización medio es, en función de su contacto directo con la roca o los esfuerzos sufridos de:

  • 6 meses para uso intenso
  • 12 meses de utilización normal
  • 3 años como máximo para un uso ocasional

Las cintas de Dyneema son muy resistentes y pesan poco, también hay que tener en cuenta la vida útil que recomienda el fabricante:

Utilización cotidiana e intensiva: 6 meses.

Uso normal: 12 meses.

Uso ocasional: 3 años máximo.

Almacenamiento: 5 años.

Una de las peores repercusiones sobre el material textil es la forma en que lo guardamos, muchos no somos conscientes de lo perjudicial que resulta guardarlo mojado o incluso húmedo con lo que disminuirá la resistencia; y lleno de arena o tierra que se cuela entre las fibras llegando a romperlas. Si vemos que se nos ha ensuciado, con un simple cepillado alargaremos sustancialmente la vida del mismo y optimizaremos nuestra seguridad.

SISTEMAS DE FRENO:

El metal no tiene fecha de caducidad, así que es una parte del equipo que cuidándola podemos tener con nosotros muchos años. Los materiales metálicos sin partes móviles, muelles o levas pivotantes  como algunas placas de asegurar o el mismo “ocho” durarán sin problemas más de 10 años siempre que hagamos un uso moderado de los mismos. Es complicado tener que desechar un ocho por desgaste tras su uso reiterado para rapelar,  pero ciertos modelos ligeros de placa se desgastan rápido y hay que vigilar la aparición de bordes afilados, sobre todo si se rapela a menudo con ellos (ejemplo: Reverso de Petzl).

Si llevan muelles como el GriGri, el Sum, el Cinch su vida depende en gran medida del mantenimiento que le demos. Deberemos estar atentos a la suciedad, a que cierren bien, que funcionen sin fallos y debido también a la utilización (últimamente) de materiales más ligeros, la aparición de bordes afilados que puedan afectar a la cuerda.

El equipo de escalada es mucho más extenso, si bien dejamos para otro artículo el cuidado y la duración de materiales más complejos como son los sistemas de autoseguro: friends, empotradores y demás.